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Conocimiento contemporáneo sobre Dios, sobre la evolución y el significado de la vida humana.
Metodología del desarrollo espiritual.

 
Pranava. «Nacimiento» y «maduración» en el Espíritu Santo
 

Ecopsicología/Pranava. «Nacimiento» y «maduración» en el Espíritu Santo


Pranava.
«Nacimiento» y «maduración»
en el Espíritu Santo

Hablando en los términos que usaba Jesús el Cristo al enseñar a Sus discípulos-apóstoles, el bautismo en el Espíritu Santo es la meditación «latihan» descrita anteriormente.

Sin embargo, la siguiente etapa, más avanzada, del conocimiento de Él —etapa durante la cual el practicante «nace» y «madura» en el Espíritu Santo— se realiza a través de otra meditación llamada Pranava. De esto Jesús intentó hablar con Nicodemo (Juan 3:1-21) y sobre esto mismo narraba en forma de parábola el Apóstol Felipe [10,18].

Para practicar esta meditación, debemos encontrar un lugar abierto, sin casas ni árboles (puede ser, por ejemplo, una montaña, un desierto, una playa, una estepa, etc.). En este lugar, salimos del anahata a través del chitrini y nos apartamos del cuerpo hacia atrás lo más lejos posible. Allí nos expandimos como conciencias, experimentamos la Luz Viva del Amor del Espíritu Santo y, uniéndonos con Él, fluimos juntos hacia delante como una Corriente a través y alrededor del propio cuerpo. En este caso, el cuerpo se encuentra como si estuviera dentro de un gran río y es posible lavarlo para que se vuelva completamente transparente.

Esta meditación puede ser repetida muchas veces y todas las veces el Espíritu Santo ayudará alegremente a los practicantes dignos.

Además, para facilitar esta meditación, podemos cantar la oración-meditación ortodoxa «El Rey Celestial» o el mantra AUM.

La traducción del ruso de esta oración-meditación es la siguiente:

¡Rey Celestial, Confortador, Espíritu Verdadero!

¡Omnipresente y Aquel Que llena todo!

¡Tesoro de los buenos y Dador de la vida!

¡Ven y habita en nosotros!

¡Y límpianos de todo el mal!

¡Y salva, oh Bendito, nuestras almas!


Cantamos esta oración-meditación durante el movimiento en el Pranava.

El mantra AUM (u OM), en realidad, suena como AOUM y debe ser cantado sutil, prolongada y agudamente (como el mantra para el anahata) durante el movimiento en el Pranava. («Rugir» el sonido OM con voces graves, como se practica en algunas organizaciones pseudoreligiosas ignorantes, es «cantar para el diablo», y no para el Espíritu Santo).

Posteriormente, debemos aprender a detenernos en la meditación Pranava en Unión con el Espíritu Santo experimentándonos como una parte Suya.

Además, a través de esta meditación podemos conocer al Espíritu Santo en Su Manifestación aún más sutil. Para lograrlo, debemos practicar el Pranava de una manera un poco diferente.

Debemos salir del anahata hacia atrás y abajo con un ángulo de 40 grados aproximadamente. En otras palabras, es necesario llegar a estar debajo de la superficie de la Tierra y encontrar allí un estrato aún más sutil de Luz Viviente. Luego, del mismo modo que en la primera variante de Pranava, fluimos como una Corriente, pero esta vez hacia delante y arriba alrededor y a través del cuerpo.

A medida que profundizamos la Unión con esta Luz, descubrimos que Ésta prevalece dentro de nuestro planeta a excepción de su núcleo.

Debemos fortalecer esta Unión a través de llenar esta Luz con nosotros mismos como corazones espirituales, con la particularidad de que lo debemos hacer delante y detrás del plano vertical que coincide con la espalda del cuerpo parado.

El siguiente bautismo y los siguientes «nacimientos» y «maduraciones» se realizan ya en el Fuego Divino, de lo que hablaremos más adelante.

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