Ecopsicología/Práctica del Hesicasmo Moderno (conferencia)
Práctica del Hesicasmo Moderno
(conferencia)
El movimiento espiritual, conocido bajo el nombre de HESICASMO, apareció entre los devotos cristianos. Por lo tanto, antes de hablar sobre éste, hay que examinar brevemente lo que es el cristianismo.
El cristianismo es, en primer lugar, la Enseñanza sobre Dios y sobre el Camino hacia Él dejada a nosotros por el Mensajero del Creador, Jesús el Cristo, Quien fue encarnado en un cuerpo humano.
Examinemos los postulados principales de Su Enseñanza:
1. Sean perfectos, así como su Padre en el Cielo es perfecto (Mateo 5:48).
2. Yo y el Padre somos Uno (Juan 10:30).
3. Yo soy la Vid (Juan 15:1- 5).
4. Así como el Padre Me conoce, así también Yo conozco al Padre (Juan 10:15).
5. Yo amo al Padre (Juan 14:31).
6. ¡Oh Padre justo! ¡Yo Te he conocido! (Juan 17:25).
7. Y aprendan de Mí (Mateo 11:29).
8. Dios es Amor (1 Juan 4:16).
9. Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda el alma, y con toda tu mente, y con toda tu fuerza (Marcos 12:29-30).
10. Amarás a tu prójimo como a ti mismo (Marcos 12:31).
Éstos son los principios fundamentales del cristianismo. En éstos está un llamamiento de Jesús a las personas A LLEGAR A SER COMO ÉL, y a conocer, así como Él, al Padre Celestial y unirse con Él.
En el Nuevo Testamento hay también muchos mandamientos que pueden ayudarnos a llevar a cabo todo esto más rápidamente. Éstos nos llaman a:
— ser completamente honrados en las relaciones con otras personas, no tener ninguna deuda, no apropiar lo ajeno,
— preocuparnos por el bienestar de los otros más que por nuestro propio bienestar,
— ser pacificadores,
— ser cariñosos y tiernos entre sí,
— ayudar a los demás en todo lo bueno,
— perdonar, no vengar, no condenar,
— no odiar, no participar emocionalmente en el reprobar a los demás,
— no aspirar a acumular riqueza mundana, desechando la posibilidad de acumular riqueza espiritual,
— no tener miedo a los ataques de las personas primitivas agresivas que pueden causar daño sólo al cuerpo, pero no pueden causarlo al alma, que es con lo que aparecemos delante del Padre Celestial después de la muerte del cuerpo,
— no emborracharnos,
— no ser arrogantes, al contrario, ser humildes y respetuosos a los demás,
— esforzarnos por hacer todo lo que podamos para ayudar a los demás espiritualmente,
— no apasionarnos desmedidamente por la sexualidad. Que ésta no desplace a Dios de nuestra atención, ya que la búsqueda personal de Dios y servicio a Él siempre deben estar en el primer lugar en la vida de uno.
Les daré simplemente varias citas:
Yo les doy un nuevo mandamiento: ¡que se amen los unos a los otros! ¡Como Yo les he amado, así también se amen unos a otros! (Juan 13:34)
¡Y ante todo, tengan entre ustedes amor ferviente, porque el amor cubrirá multitud de pecados! (1 Pedro 4:8)
Si alguien dice: «Yo amo a Dios», y aborrece a su hermano, es un mentiroso, porque el que no ama a su hermano, a quien ve, ¿cómo puede amar a Dios a Quien no ve? (1 Juan 4:20)
¡Amados! ¡Amémonos unos a otros, porque el amor es de Dios!
¡El que no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es Amor! (1 Juan 4:7-8)
¡Si nosotros amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros! (1 Juan 4:12).
¡No debas nada a nadie, excepto (…) el amor! (Romanos 13:8)
En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor. El que teme no es hecho perfecto en el amor (1 Juan 4:18)
Si yo hablo lenguas humanas y angelicales, pero no tengo amor, soy cobre que resuena (…).
Si tengo el don de profecía y sé todos los misterios y tengo todo el conocimiento y toda la fe, así que puedo trasladar montañas, pero no tengo amor, nada soy.
Y si doy todos mis bienes y entrego mi cuerpo para ser quemado, pero no tengo amor, de nada me aprovecha.
El amor es paciente, es misericordioso.
El amor no tiene envidia.
El amor no es jactancioso,
no es arrogante,
no se porta indecorosamente,
no busca lo suyo,
no se irrita,
no piensa ningún mal,
no se regocija de la injusticia, sino que se alegra con la verdad (…).
El amor nunca deja de ser, aunque las profecías se acaben y lenguas cesen (1 Corintios 13:1-8).
¡Amen a sus enemigos! ¡Bendigan a aquellos que los maldicen! ¡Hagan el bien a aquellos que los odian! (Mateo 5:44).
¡Bienaventurados los pacificadores! (Mateo 5:9)
¡No juzgues! (Lucas 6:37)
Todo cuanto quieren que los hagan los hombres, así también hagan ustedes con ellos (…). (Mateo 7:12)
¡A todo el que te pida, dale, y al que te quite lo que es tuyo, no se lo reclames! (Lucas 6:30)
Si perdonan a los hombres sus transgresiones, también su Padre Celestial les perdonará a ustedes. Pero si no perdonan a los hombres, tampoco su Padre perdonará sus transgresiones (Mateo 6:14-15).
¿Quién es sabio y entendido entre ustedes? Que muestre por su buena conducta y sus obras en sabia mansedumbre. Pero si tienen celos amargos y ambición, no se jacten ni mientan contra la verdad. Esta sabiduría no es la que viene de lo alto, sino (…) es diabólica (…) (Santiago 3:13-15).
¡Esta es la voluntad de Dios: que haciendo bien, hagamos enmudecer la ignorancia de los hombres insensatos! (1 Pedro 2:15)
El que dice que está en la luz y aborrece a su hermano, está todavía en la oscuridad (1 Juan 2:9).
¡Que amor sea sin hipocresía!
¡Aléjense de lo malo, péguense a lo bueno!
¡Sean afectuosos unos con otros con amor fraternal!
¡Prevengan los unos a los otros con honra! (Romanos 12:9-10)
¡Bendigan a los que los persiguen; bendigan, y no maldigan! (Romanos 12:14)
¡Nunca paguen a nadie mal por mal! (Romanos 12:17)
¡Nunca tomen la venganza! (Romanos 12:19)
Si tu enemigo tiene hambre, aliméntalo; si está sediento, dale algo de beber (Romanos 12:20).
¡No seas vencido por el mal, sino vence con el bien el mal! (Romanos 12:21)
Y tú ¿por qué juzgas a tu hermano? O también tú, ¿por qué menosprecias a tu hermano?
¡Cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí!
¡No nos juzguemos más los unos a los otros!
Más bien, decidan no poner tropiezo u ocasión de caer al hermano (Romanos 14:10-13).
¡Si alguien ha caído en alguna falta, ustedes que son espirituales, restáurenlo con espíritu de mansedumbre, mirándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado! (Gálatas 6:1)
¡Que ninguna palabra corrompida salga de su boca, sino la que sea buena (…), que imparta gracia a los oyentes! (Efesios 4:29)
¡Cuando seas invitado por alguien (…) no tomes el asiento principal (…)! Pues cualquiera que se ensalce será humillado, y él que se humilla será ensalzado (Lucas 14:8-11).
¡No acumules tesoros en la tierra, donde la polilla y la herrumbre destruyen y donde ladrones penetran y roban! ¡Pero acumula tesoros en el Cielo (...)!
Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón (Mateo 6:19-21).
Todo me está permitido, pero no todo es para mi bien (…) (1 Corintios 10:23).
¡No puedes servir a Dios y a Mammón! (Mateo 6:24)
¿Qué provecho obtendrá un hombre si gana el mundo entero, pero pierde el alma? (Mateo 16:26)
Han oído que se dijo a los antepasados: «No jurarás falsamente, sino que cumplirás tus juramentos al Señor». Pero Yo los digo: no juren de ninguna manera (…). Sino que su hablar sea: (si es) sí (entonces) sí; (si es) no (entonces) no (…) (Mateo 5:33-37).
¡Y no se emborrachen con vino en lo cual hay libertinaje! ¡Más bien, llénense del Espíritu! (Efesios 5:18)
¡Bueno es no comer carne, ni beber vino, ni hacer nada por lo que tu hermano tropiece, o se ofenda, o se debilite! (Romanos 14:21)
¡Andamos decentemente, no en orgías y borracheras, no en voluptuosidad y lujurias, no en pleitos y envidias! (Romanos 13:13)
¡Que nadie busque su propio bien, sino el de su prójimo! (1 Corintios 10:24)
Por humildad consideren a los demás como superiores a ustedes. (Filipenses 2:3)
¡El que no recoge Conmigo desparrama! (Mateo 12:30)
¡No teman a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma! (Mateo 10:28)
¡Aparten (…) ira, rabia, maldad, maledicencia y obscenidad de su boca! (Colosenses 3:8)
¡Que Mi gozo esté en ustedes y que su gozo sea perfecto!
¡Éste es Mi mandamiento: que se amen los unos a los otros, así como Yo los he amado! (Juan 15:11-13)
¡Estas cosas Yo los mando: que se amen los unos a los otros! (Juan 15:17)
* * *
Chequeamos cada uno a sí mismo: ¿así yo entendí lo que Jesús enseñaba y sigue enseñando?
¡Pues, el cristianismo es exactamente esto! ¡Porque así enseñaba y enseña Jesús el Cristo! Todo el resto son perversiones, sectarismo.
Destaco también que Jesús, en Su vida terrenal conocida a nosotros, también enseñaba a Sus discípulos directos los métodos meditativos sin los cuales es imposible conocer al Padre Celestial.
En el Nuevo Testamento se encuentra la frase de Jesús «Dios es Espíritu, y los que Le adoran deben adorarle en espíritu y en verdad» (Juan 4:24). Se trata de que uno debe ir a Dios con entendimiento correcto de Su naturaleza y de las tareas evolutivas del hombre y que no debe adorar a Él con el cuerpo, con los movimientos corporales «religiosos», sino con el alma, que gradualmente se libera de la dependencia del cuerpo material mediante los métodos meditativos de auto-perfección.
* * *
La práctica, establecida en muchas iglesias cristianas, incluye cultos públicos, ritualidad, aunque todo esto no estaba en la Enseñanza de Jesús. Uno puede preguntar: ¿es bueno o malo?
Por un lado, debemos entender claramente que Dios no está presente más en las iglesias que fuera de éstas y que uno no tiene que buscarlo en los objetos rituales materiales o edificios, sino en las profundidades del universo.
Por otro lado, las iglesias aparecieron debido a la necesidad natural de las personas, que tienen intereses espirituales comunes, de reunirse para la comunicación emocional, para intercambiarse con las ideas y experiencia, para ayudar los unos a los otros y para aprender.
La ritualidad como tal también puede ser útil a menudo: ayuda a calmar mente cuando las personas se reúnen para armonizarse con lo Divino. En este ambiente muchas por primera vez obtienen las evidencias de realidad mística: sienten toques de manos invisibles, flujos de la energía que emanan de los iconos, reciben pensamientos e incluso oyen las voces de los interlocutores invisibles…
Para algunos así se manifiesta Dios, para otros, los demonios. Esto depende del nivel de pureza ética de cada uno.
La pureza ética del «rebaño» depende en grado considerable del nivel del avance ético de los «pastores». Y esto es el problema principal. Pues, a menudo con el pretexto del cristianismo se predica algo diametralmente opuesto.
Sí, cuando hablamos de las diferencias entre los movimientos religiosos establecidos, no debemos poner énfasis en la ritualidad. ¡La ritualidad no es el problema! ¡Que la ritualidad sea así como todos la tienen! ¡El problema es otro: la ausencia del entendimiento completo de la esencia de la Existencia de la Conciencia Universal, en particular, de Su aspecto evolutivo!
Para empezar debemos decir que el espacio universal es realmente (y no sólo matemáticamente) multidimensional y consiste de los siete estratos básicos de la multidimensionalidad.
Estos siete estratos de la multidimensionalidad difieren primeramente por el grado de la sutileza de las energías que los llenen.
El estrato más profundo y sutil en el «Océano mutidimensional de las emanaciones» —el Absoluto— es el plano de la Conciencia Primordial, Que puede ser llamada en diferentes contextos y en diferentes idiomas: Dios el Padre, el Creador, el Padre Celestial, Jehová, Alá, Tao, Ishvara, Svarog, Ódin y con otros nombres.
En el otro lado de la escala de la multidimensionalidad se encuentra el infierno, «basurero de la Evolución», morada de los seres groserísimos por su estado energético. Son aquellos que se acostumbraron a permanecer en los estados emocionales groseros durante la vida en estado encarnado.
¿Ahora está claro porque Dios nos aconseja vivir en las emociones de amor tierno, y no en las de cólera, reprobación, irritación, maldad y odio?
Para el hombre no siempre es posible mejorar fácil y rápidamente su carácter. Él simplemente no sabe cómo hacerlo. En este caso que le ayude el sistema de la autorregulación psíquica elaborada por nosotros. Este sistema se basa en el dominio de las funciones de los chakras, que son los órganos responsables de la formación de nuestras emociones.
El chakra más importante de cada uno es el chakra anahata que se localiza en el pecho. Es aquí donde se originan las emociones de amor «cordial», un estado que nos acerca realmente a Dios y que fue predicado tan expresamente por Jesús el Cristo y Sus apóstoles.
Más arriba de anahata —en el cuello— está localizado el chakra vishudha, responsable de la percepción estética de las situaciones del ambiente.
Aún más arriba —en la cabeza— están dos chakras «pensadores».
Más abajo que el anahata —en el abdomen y en el área del pelvis— se encuentra el bloque de tres chakras, llamado el dantyan inferior o hara. Este es el bloque de fuerza del organismo, que sustenta con la bioenergía sus diversas funciones.
Es el anahata con su contenido precioso —corazón espiritual— que es la parte más importante de cada uno de nosotros. Primeramente este chakra que debemos mantenerlo limpio, desarrollarlo y hacer crecer por todos los medios o, más exactamente, nosotros mismos debemos crecer habiéndonos convertido en los corazones espirituales, habiéndonos establecido —como almas— allí.
* * *
Dios es Amor. Y para acercarse a Él, debemos también convertirnos en Amor.
La única posibilidad de realizarlo es regular conscientemente las emociones de uno: excluir los estados emocionales groseros y cultivar por todos los medios los sutiles.
Esto no puede ser logrado, a menos que a través de los métodos mencionados del trabajo espiritual.
Si nos transfiguramos intensamente según los principios de la Ética Divina enumerados anteriormente, merecemos la ayuda activa en nuestro avance espiritual de parte de los Maestros Divinos, los Representantes de Dios el Padre. Son Aquellos Quienes son denominados en general el Espíritu Santo.
El Creador está interesado directamente en nuestro desarrollo positivo. ¡Pues, es Él Quien nos envió para que nos desarrollemos en las condiciones de las encarnaciones terrenales! ¿Con qué fin?, con el fin de que, habiéndonos desarrollado hasta el nivel necesario, afluyamos a Él, enriqueciéndolo con nosotros mismos.
Es comprensible que no cada uno puede afluir con la conciencia a Él en este mismo momento. Esto puede ser superior a las fuerzas todavía. Pero Él nos envía en las encarnaciones no solamente una vez, sino muchas veces. Y cada uno tiene su edad de alma, porque algunos se encarnan en los cuerpos humanos por primera vez y otros ya se habían encarnado cientos de veces.
Es más, antes de las vidas humanas terrenales, todos nosotros —como almas— evolucionamos en los cuerpos de las plantas primero y luego en los de los animales. Y aquellos que están encarnados ahora en tales cuerpos (en los de plantas y animales) son… futuros humanos.
La comprensión de este hecho puede convertirse para cada uno en la base para la actitud respetuosa y compasiva hacia todos los seres vivientes encarnados en la Tierra.
En cierto tiempo Dios dio a Moisés el Precepto: «¡No matarás!». Sin embargo, fue Moisés quien lo violó primero. Y desde entonces este Precepto no ha sido reconocido ni por los judíos, ni por aquellos no se consideran cristianos o musulmanes.
Y, pues, Dios no ordenó a través de Moisés: «¡No matarás a los humanos!». Él trazó en las tablas una formula más amplia: ¡no matarás a nadie! Y además explicó:
«Yo les doy todas las plantas que producen semilla y todos los árboles que dan fruto con semilla; todo esto sea su alimento» (Biblia, Génesis, 1:29).
Y luego aclaró más (Génesis, 9:1-4): ¡Prohíbo comer a aquellos en cuyos cuerpos fluya la sangre! Y a esta categoría pertenecen todos los mamíferos, reptiles, anfibios, peces, moluscos…, casi todos los seres vivos, salvo las plantas.
Pero, aun si alguien no reconoce la Biblia, acaso no es oportuno reflexionar: ¿es admisible matar a aquellos que sufren de dolor para satisfacer la propia gula? ¿Es compatible con el amor a ellos, con el mismo principio de AMOR?
Por eso, existen las personas que —¡exactamente por las razones éticas!— pasan a la nutrición con las plantas, productos lácteos y huevos.
Y les aseguro: ¡sin esto Dios nunca reconocerá como perfecto el amor de alguien!
* * *
Aprendiendo a amar la Creación, empezando con sus manifestaciones particulares, nosotros gradualmente desarrollamos la habilidad de amar de tal manera como lo hace el Creador.
Así nos aproximamos a Él por los estados de las almas.
Así nos desarrollamos como Amor.
Y hallamos —como resultado— la habilidad de enamorarnos del Creador.
Habiéndonos convertido en Amor, nos unimos con el Creador, llegando a ser Sus Partes inalienables.
En este consiste —brevemente— la esencia de la Enseñanza de Dios la que Él trata de hacer llegar a las personas.
Los guerreros espirituales que lograron impecabilidad ética reciben de parte de los Maestros Divinos la ayuda completa para llevar a ellos mismos —como almas, conciencias— hasta la Perfección. Y entonces tales personas entran en la Unión con el Creador en Su Morada.
En la Morada del Creador todas las Conciencia anteriormente individuales están unidos en Uno Solo.
Es este hecho que nos permite decir con toda la responsabilidad que Dios es Uno Solo.
Sin embargo, Ellos son capaces de obtener nuevamente la individualidad parcial cuando salen de la Morada del Creador, permaneciendo, no obstante, como Sus Partes Íntegras. A Ellos Les llaman los Maestros Divinos, Espíritus Santos o en general el Espíritu Santo.
Entre Ellos están Los Que tienen apariencia masculina o femenina según Su última encarnación.
Cada uno de Ellos es absolutamente libre y puede aparecer en cualquier parte del espacio. Y a veces uno puede observarlos juntos en un lugar.
Muy a menudo los Maestros Divinos tienen apariencia similar a la forma humana, pero gigante. Estas Manifestaciones se llaman Mahadobles y tienen la altura y extensión de la base desde decenas de metros hasta los kilómetros. En la cima de cada Mahadoble está el Rostro Divino. Los Maestros Divinos salen de la Morada del Creador, permaneciendo unidos con Él, y penetran libremente con Ellos Mismos —como con un Fuego Divino transparente— la tierra y cualquier objeto material.
Algunos de los Maestros tienen una o más «zonas de responsabilidad» en la superficie de la Tierra, donde cada uno trata de ayudar a los encarnados a llegar a ser mejores y crea para ellos las situaciones educativas, primeramente, al amparo del programa de la dominación de la ética. En estos mismos lugares Ellos enseñan también a aquellos que ya se perciben como los discípulos de Dios y que pueden comunicarse directamente con sus Maestros Divinos no encarnados.
Sobre el San Petersburgo, por ejemplo, siempre se puede ver el Rostro Divino del Apóstol Andrés. Sin embargo, existen lugares más pequeños donde uno siempre puede comunicarse con Jesús, Sathya Sai, el Apóstol Felipe y con Otros.
A veces los Maestros Divinos son percibidos incorrectamente como «Protectores» de alguna cuidad o un lugar especifico. Pero no, Ellos no son Protectores, sino nuestros Educadores asiduos, tiernos y cariñosos y, al ser necesario, rigurosos, pero de cualquier modo, Sabios. Ellos son los Coordinadores de nuestros destinos, los destinos que merecemos.
Comunicándose con Sus discípulos encarnados concretos, cada uno de Ellos trata de regalarlos, primeramente, el conocimiento y los métodos que fueron la base de Su Camino personal hacia la Perfección. Pero a veces sucede (y así pasó, por ejemplo, en nuestro caso) que se puede canalizar la experiencia de algunos de Ellos. Esto acelera el crecimiento de los discípulos y también permite perfeccionar constantemente la metodología del perfeccionamiento espiritual conforme a las condiciones particulares ecológicas y culturales del aprendizaje.
* * *
La fantasía humana creó la imagen fantástica del diablo, que necesariamente tiene los cuernos, cascos, cola, es de sexo masculino y, además, es un maniaco sexual.
Pero esto es una mentira muy dañina, porque las personas que marchan por el camino de su propia diabolización no entienden su situación desesperante. ¡Pues la cola y los cuernos no crecen, entonces todo está bien conmigo!
¡En medio de la ignorancia religiosa dominante convertirse en un diablo —para muchos— es bastante fácil! Yo observaba a tales personas (los diablos) entre los líderes políticos, entre aquellos que tenían algún cargo en las organizaciones «espirituales» y entre los alcohólicos.
Con la particularidad que entre ellos había los representantes de ambos sexos.
¿Quiénes son ellos? ¿Cómo reconocerlos?
Su rasgo distintivo es la permanencia crónica en los estados emocionales groseros e intensos (maldad, irritación, odio). La falsedad, la infamia y la agresividad también son sus cualidades típicas.
Ellos mantendrán todo esto incluso después de su desencarnación. Su morada será el infierno, donde vivirán entre seres semejantes y serán torturados por ellos.
Aun así algunos de ellos podrán seguir haciendo daño a las personas encarnadas, de la misma manera como cuando eran encarnados.
Los diablos encarnados pueden causar daño físico palmario, matando, mutilando, violando, pegando, robando, chantajeando o «azuzando» a los seres similares a ellos en contra de su victima.
No obstante, tanto los diablos encarnados como no encarnados son capaces de crear groserísimos y poderosos campos energéticos y también «punterías» energéticas, que a menudo llevan a sus victimas a los estados psicóticos. Los psiquíatras diagnostican la esquizofrenia con síntomas de delirio de influencia a tales personas-victimas. Pero no es un delirio, sino la realidad. Yo personalmente conocí a dos personas quienes, estando bajo la influencia de los diablos, encontraron la salida de esta situación en arrojarse por la ventana con el fin de suicidarse, y se estrellaron de muerte.
¿Para qué les cuento estos horrores? ¡No para asustarles! Sino, al contrario, para poder ayudar a aquellos que se encuentran en las mismas situaciones a tomar decisiones correctas.
Ante todo, como en todos los casos de desgracias, catástrofes y adversidades, hay que recordar que todo lo que sucede siempre pasa —¡realmente!— ante los ojos de Dios y Él lo permite.
¡Es más, estas situaciones son creadas por Él!
Lo importante es entender ¿por qué? ¿Qué lo que Tú, Señor, quieres indicarme con esto, qué es lo que quieres enseñar y en qué corregir?
¡Pues, Dios no vive en el otro planeta! ¡Y no es un hombrecito volador invisible que no pueda vigilar todo lo que sucede con nosotros! Dios es el Océano Universal de la Conciencia, Que está por todas partes, en cada punto del espacio, pero como debajo de un velo sutilísimo que separa al Creador de Su Creación.
¡Y todo lo que sucede con nosotros siempre es para nuestro bien!
El dolor, por ejemplo, puede ser causado para que aprendamos a compadecernos del dolor de otros seres y no lo causemos más.
Y todos los actos malos de otras personas nos permiten estudiar en práctica la psicología humana.
O pueden significar que es la hora de «cambiar la compañía»…
Etc.
¡Todo es para bien!
¡En mi autobiografía ilustré como Dios, usando las personas infames, cambió radicalmente las situaciones de mi vida para mi bien!
Y cuando yo, siendo mutilado mortalmente, una vez solté un grito a Él con el pedido de explicar lo que pasó, Él empezó con las palabras: «¡Me agradecerás más tarde por eso!».
¡Y así fue!
¡En todas las situaciones difíciles hay que acercarse más a Él! ¡Pues, a menudo Él crea los problemas para nosotros justo con este propósito!
Respecto a aquellos dos que se arrojaron por la ventana, uno de ellos desarrolló la soberbia hasta lo máximo y el otro sufrió porque empezó una riña con su ex compañero de los negocios, un diablo, quien no le devolvió el dinero.
Jesús el Cristo enseñaba: «¡El que tomó lo que es tuyo, no le reclames!» (Lucas 6:30). Pero este muchacho olvidó este Precepto, aunque lo había leído. ¡No obstante, no hay que solamente leer la Enseñanza de Dios, sino cumplirla!
Su segundo error era trasladar toda su atención al diablo en vez de lanzarse con el alma hacia Dios. ¡Y, pues, él entonces realmente perdió a Dios en el sentido directo!
Resumiendo, él no aprobó el examen de ética.
Yo también me encontraba en situaciones similares. Pero yo, en cambio, las usaba para fortalecer mi Unión con el Creador. ¡Durantes estas ataques de los diablos me sentía muy mal al estar en el cuerpo, pero al salir de éste y dirigirme a la Morada del Creador, todo se ponía bien y ya no sentía el dolor!
A mí me ayudaron muchísimo estos diablos.
Sin embargo, lo más horroroso que puede pasar con el hombre no es ser atacado por un diablo, sino convertirse en un diablo. ¡Esto predeterminará un destino realmente terrible!
Una vez Dios anunció a través del profeta: «¡Todo es para bien!». Tratemos de guardarlo en la memoria de tal manera que no lo olvidemos cuando llega el tiempo de «rendir el examen» a Dios en la asignatura «ética practica».
Además, Dios enseña a considerar el mal, controlado por Él, como un catalizador para el desarrollo del bien. Podemos reflexionar en esto y recordarlo también.
Varias veces escuchaba la siguiente objeción: «¡No! Si Dios existe, es muy bondadoso! ¡Él no puede causarnos tanto sufrimiento! ¡Todo el mal es de diablo!».
Esta afirmación refleja la incomprensión, típica para nuestra sociedad, de las relaciones entre Dios y las personas. ¡La gente que piensa de esta manera posee un egocentrismo tan «espeso» que considera a Dios como su «sirviente todopoderoso», cuyas obligaciones son arreglar para MÍ la vida según MI deseo! ¡Y si no es así, entonces no Te reconoceré! ¡O ni siquiera existes!
Pero Dios existe. Y Él es realimente todopoderoso. Pero la naturaleza de Sus relaciones con los seres encarnados es distinta.
Pues, en realidad Él y nosotros no somos seres principalmente diferentes. ¡Somos Sus partículas (las partículas de Él, del Absoluto), enviadas por Él a los «pastaderos terrenales» para madurar!
¡Y nuestra predestinación única es justamente madurar en estos «pastaderos»!
¡Él —nuestro Buen Pastor— nos «pastorea» —si lo consideramos objetivamente— con el único objetivo de que, habiendo alcanzado el grado requerido de la perfección, afluyamos, como almas, a Él, llegando a ser Él, enriqueciéndolo con nosotros mismos!
¡En esto consiste SU Vida, SU Evolución!
¡No hay otro significado de nuestra existencia terrenal!
Y aquellos de nosotros que, usando su libre albedrío, maduran con éxito reciben Su máximo favor. Y los malos son expulsados y caen al «basurero de la Evolución», al infierno, a «la oscuridad exterior».
¡Por lo tanto, el único principio correcto de las relaciones con Él —de nuestra parte— es la OBEDIENCIA total ante Su Voluntad y la percepción atenta de todas Sus prescripciones y lecciones!
¡Nuestro egocentrismo debe ser remplazado por el Dioscentrismo!
«¡Que sea Tu Voluntad en el Cielo y en la Tierra!», esto no solamente hay que leer, pronunciar o aun cantar, sino que esto debe ser realmente aceptado —por cada uno— como la formula de mis relaciones con Él!
¡Que sea Tu Voluntad, mi Dios!
¡Te reconozco como mi Padre Universal, Todopoderoso y Infinitamente Grande!
¡Tú eres Todo!
¡Y yo —Tu hijo humilde— Te amo y aprendo de Ti! ¡Y quiero conocerte totalmente y unirme Contigo en amor!
¡Pastoréame en los pastaderos de Tu Tierra!
¡Y llévame a Tu Casa por el Camino Recto!
* * *
¡Cuantas veces no me han devuelto grandes cantidades de dinero! ¡Cuanta infamia terrible fue divulgada sobre mí! ¡Con la particularidad de que a mí fueron atribuidas las cualidades opuestas a las que yo tenía!
Recién he llegado a saber que un autor robó el capitulo entero de mi libro «La Enseñanza de Juan Matus». Simplemente lo reimprimió textualmente y publicó bajo su nombre.
¡Pero todo esto yo consideraba como las comprobaciones de mi fidelidad a Dios! ¿Se distraerá o no de Mí para pelear en estos conflictos? Fue la pregunta que planteaba Dios. Y yo simplemente marchaba adelante, sin odiar a nadie, sin vengar, sin reclamar las compensaciones «por el daño causado material y moral».
¡Y, pues, si me hubiera involucrado en resolver uno de estos conflictos, habría perdido la batalla por aquello que es mucho más importante y cuya causa fuimos enviados a la Tierra! ¡Tampoco habría podido ayudar a aquellas personas que recibieron mi ayuda y a aquellas que la recibirán en el futuro, la ayuda en la sanación de las almas y en el avance espiritual!
Y, habiendo violado los Preceptos del Cristo, me habría dejado de ser un cristiano.
«Los perrillos ladran, pero el elefante siga caminando», así una vez Sathya Sai formuló su actitud hacia estas situaciones.
Cada uno —si es limpio ante Dios y ante las personas y marcha por el Camino espiritual— también puede aceptar este principio.
«Yo controlo a todos. ¡No te enojes con nadie!», así me enseñaba Dios en cierto tiempo. Estas palabras me ayudaron muchísimo. ¡Que también ayuden a ustedes!
* * *
La única manera de evitar desgracias terrenales para nosotros ahora y en adelante es perfeccionamiento espiritual activo. Éste, en particular, lleva al crecimiento correcto de la conciencia, asegurando de esta manera así llamada «cristalización» (por la analogía con el crecimiento de los cristales en las condiciones favorables). Y esto nos da fuerza para arrostrar el mal más eficazmente.
También tengamos siempre en la memoria el Precepto: «¡No seas vencido por el mal, sino vence el mal con el bien!». (Romanos 12:21).
* * *
El término hesicasmo se originó de la palabra griega hesiquia que significa tranquilidad interna.
Sin esta tranquilidad interna es imposible ejecutar la meditación. Y la meditación, que debe seguir a la etapa de aprender y abarcar los principios éticos de la vida en la Tierra sugeridos por Dios, es la base del desarrollo subsiguiente de la conciencia en el Camino espiritual.
Es la aspiración a lograr esta hesiquia y adelantarse después hacia la cognición de Dios que formó el corriente del «raja yoga cristiano» conocido como hesicasmo.
El valor considerable y la particularidad muy importante de este corriente consistieron en que los hesicastes desde el mismo principio comprendieron correctamente que es imposible cumplir las instrucciones de Jesús el Cristo acerca del desarrollo de la habilidad de amar sin el trabajo con el corazón espiritual.
En particular, ellos descubrieron que «el diálogo interno», que no permite ejecutar la meditación, se detiene cuando uno pasa con la concentración de la conciencia desde la cabeza al corazón espiritual.
¡Y si uno seguía esforzándose y lograba pasar con la conciencia entera al corazón espiritual, por primera vez —de repente— entendía en experiencia propia lo que Jesús quiso decir cuando hablaba de amor espiritual!
¡La vida de tales personas se transformaba! ¡Ellos realmente podían amarse los unos a los otros y a todo alrededor con amor verdaderamente cristiano, podían amar «como a ellos mismos» e incluso más que a ellos mismos!
El desarrollo subsiguiente del corazón espiritual llevaba al estado cuando su amor comenzaba gradualmente a abarcar a Dios también.
Dios les apoyaba en esto, dándoles la posibilidad de experimentarlo como Amor. Esto resultaba posteriormente en la Unión de los dos amantes en Abrazos de Amor.
Los hesicastas inventaron un metódo para el desarrollo del corazón espiritual que fue llamado la oración de Jesús (o la plegaria a Jesús). Sus fórmulas podían ser diferentes: desde «¡Señor, Jesús Cristo, Hijo de Dios, ten misericordia por un pecador como yo!», hasta la versión más simple y perfecta: simplemente un llamamiento-ruego a Amado Jesús con el pedido de entrar en el corazón espiritual y con la repetición humilde de Su nombre: «¡Jesús! ¡Jesús!…»
Pero en siglos posteriores muy pocas personas podían lograr el fruto positivo del uso de la oración de Jesús. Hasta que empezó a predominar el punto de vista que «los secretos de la oración de Jesús están perdidos».
Aunque no es cierto. Y lo que es cierto y lo que en realidad ocurrió fue que las masas de los «creyentes», rechazando la ética dada por Cristo, perdieron el cristianismo verdadero en general. Lo último impidió que se formara —hasta los últimos años— un enfoque integral y científicamente correcto para el desarrollo espiritual del hombre. En otras palabras, no existía ese corriente científico-religioso que ha sido creada recientemente y que se llama la Metodología del Desarrollo Espiritual.
Creo que es necesario destacar nuevamente que uno debe empezar su desarrollo espiritual no con la práctica de la meditación, sino con familiarizarse bien con el conocimiento teorético general de la filosofía religiosa y, por supuesto, con aceptar la Enseñanza de Dios examinada anteriormente.
En caso contrario, el estado del practicante no puede ser estable y él no podrá pasar las pruebas éticas, ofrecidas infaliblemente a todos por Dios. Y esto resultará, entre otras cosas, en trastornos psíquicos.
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Ahora conozcamos los pensamientos más importantes del libro de los primeros hesicastos llamado Filokalia:
De los Preceptos Espirituales del beato Diadochos de Fotiki:
El límite o la cumbre de la perfección de la fe es (…) la sumersión de la mente en Dios.
La cumbre de la no posesión es desear no tener tanto como otro desea tener.
La cumbre de la humildad es el olvido definitivo de los propios actos de bondad.
La cumbre del amor es el aumento de la actitud amistosa hacia aquellos que te ofenden y denigran.
De los Preceptos Espirituales de Efrem Sirianin:
No tengas, monje, el deseo de comer la carne y beber el vino, si no quieres que se te endurezca la mente.
No te aficiones a la carne o al vino, para no hacer tu mente incapaz de recibir los dones espirituales.
Dios creo libre al hombre, por lo tanto, están predestinados a él los honores y los castigos.
El ojo vagabundo causa mucha aflicción al que lo sigue. Si no te abstienes del vagabundeo de los ojos, no te abres el camino hacia la castidad.
Evita sensatamente los encuentros dañinos, para que esté tranquilo tu hombre interno.
Si quieres vencer la codicia, enamórate de la no posesión y de la no prodigalidad.
Si quieres vencer el enojo, halla la mansedumbre y magnanimidad.
Sólo aflígete cuando peques, pero en esto también conoce la medida para no caer en la desesperación.
Si quieres vencer la soberbia, no ames ni elogios, ni honores, ni buenos vestidos, ni sentarte en el primer lugar, ni predilección, sino que, al contrario, ama que te reprueben y difamen, mintiendo contra ti.
Si quieres vencer el orgullo, al hacer cualquier cosa, no digas que esto se hace con tus propias manos o con tu propia fuerza, sino di que se hace con la ayuda de Dios y con Su amparo y no con mi poder y esfuerzo.
De los Preceptos Espirituales de Abba Dorofey:
Oí de un hermano que, al llegar a la celda de otro hermano de la cofradía y al ver su celda sucia y desordenada, decía mentalmente: bienaventurado es este hermano, pues puso a un lado todo lo mundano y tan fuertemente dirigió su mente hacia lo espiritual que ni siquiera encontró tiempo para limpiar y ordenar su celda.
De la misma manera, al llegar donde otro hermano y al ver su celda limpia y ordenada, decía otra vez para sí: así como está limpia el alma de este hermano, así mismo está limpia su celda, el estado de la celda concuerda con el estado de su alma.
No anheles que todo se haga como tú quieres, sino anhela que todo sea como sea, de esta manera estarás en paz con todos.
Ten fe en que las difamaciones y reproches son, en su esencia, las medicinas que curan el orgullo del alma. Así que, ora por aquellos que te reprochan como por los verdaderos doctores del alma.
En respuesta a las acusaciones falsas, di: ¡perdóname y ora por mí! Y cuando te preguntan si fue así, diles la verdad, luego haz una inclinación con humildad y di de nuevo: ¡perdóname y ora por mí!
Nunca debes preferir tu voluntad a la de tu hermano.
De la Observación de la Batalla Espiritual de Juan Cassian:
(Existe) un estado que consiste en la contemplación del Único Dios y en el amor ardiente a Él, cuando la mente, abrazada y saturada por este amor, conversa con Dios de una manera íntima.
De los Preceptos Ascéticos de Nil Sinaisky:
Cuando sufres una difamación, alégrate. Pues, si no es justo, tu recompensa por esto será grande, y si es justo, entonces, habiéndote hecho más sabio, te liberarás del látigo del castigo.
Existe la oración más alta de los perfectos, cuando con las aspiraciones impronunciables del espíritu ellos se acercan a Dios Quien ve la disposición del corazón abierto.
De los Preceptos Espirituales de Isaac Siriano:
La persona humilde y sabia nunca se detiene para mirar una reunión, concurrencia, agitación, bulla, desenfreno, no presta atención a las palabras, conversaciones, gritos y a la dispersión de los sentimientos. Ella no desea tener mucho y estar ocupada con varios asuntos, sino estar desocupada y no tener preocupaciones.
En la humilde sabiduría nunca está la precipitación, la prisa, la confusión, los pensamientos apasionados y ligeros. Pero en todo tiempo la persona humilde y sabia permanece en la tranquilidad. No existe nada que le pueda asombrar, turbar, aterrorizar… Y toda su alegría y gozo está en lo que es agradable para su Señor.
La persona humilde y sabia, (…) cuando inclina su rostro y cuando su vista interna del corazón está levantada hasta las puertas del Sagrado de los Sagrados, se atreve a decir y orar solamente así: ¡que pase conmigo según Tu Voluntad, Señor!
El desierto adormece las pasiones. Pero del hombre no se requiere adormecer las pasiones, sino arraigarlas, es decir, vencer (…). Las pasiones adormecidas se despertarán tan pronto que aparezca alguna causa para esto.
El que quiere enamorarse de Dios debe tener más que nada la preocupación por la pureza del alma.
Y la pureza del alma se logra a través de vencer y eliminar las pasiones.
(El que no vence las pasiones, no entrará) en la esfera pura e inmaculada del corazón.
No tengas odio hacia un pecador porque todos somos culpables.
De los Preceptos Espirituales de Feodor Edesky:
Cuando mortifiquemos las pasiones, eliminemos la concupiscencia y hagamos que los antojos de la carne estén bajo el control del Espíritu, sólo entonces tomaremos la cruz y seguiremos al Cristo.
«Alejarse del mundo» es nada más que la matanza de las pasiones y la manifestación de la vida sagrada en el Cristo.
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Los escalones del Camino espiritual pueden ser divididos en tres grupos principales:
1. Preliminares, donde uno debe conocer la teoría y aceptarla, empezar el trabajo ético en uno mismo e introducir en su vida diaria las básicas rutinas higiénicas, tales como lavar —en lo posible— el cuerpo, tomar el sol, etc.).
2. Métodos básicos, que incluyen el dominio de la relajación del cuerpo y de la mente, la limpieza de las estructuras energéticas del organismo mediante las técnicas especiales y también —¡lo que es lo más importante!— el dominio de la habilidad de «vivir» con la concentración de la conciencia en el chakra anahata y mirar desde allí al mundo circundante.
3. Desarrollo subsiguiente de uno mismo como corazón espiritual hasta la Unión con el Corazón del Absoluto, la Conciencia Primordial Universal, Dios el Padre, el Padre Celestial.
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El crecimiento del alma, que fue convertida en el corazón espiritual, es prácticamente ilimitado.
El estilo monacal de vida, lleno del servicio a Dios mediante la ayuda a las personas en su avance espiritual, más los entrenamientos meditativos constantes en los sitios de poder, especialmente escogidos para este propósito, permiten crecer (como corazón espiritual) en dos, tres años hasta tamaños equiparables con el tamaño de nuestro planeta y luego aún más. Durante este proceso, simultáneamente, el guerrero espiritual aprende a trasladarse en los eones básicos del Absoluto y disolverse con la conciencia en los eones superiores (sutilísimos).
Después él logra la Unión con el Padre Celestial, la cual refuerza durante los siguientes años de los esfuerzos espirituales continuos.
Al progresar, siquiera un poco, en este Camino, el practicante se libera de las enfermedades que le podían haber torturado durante los años. Luego, si él sigue alcanzando nuevas alturas espirituales años tras año, su cuerpo se limpia hasta la transparencia, que puede ser vista por la clarividencia. ¡Entonces la Luz Divina empieza a fluir al mundo a través de él! Y la Conciencia, desarrollada de esta manera hasta la Divinidad, vive —teniendo un cuerpo físico bastante sano y activo— en la Unión con el Creador y puede salir desde Su Morada, apareciendo en estos lugares de la Creación donde sea necesario.
Pero esto no es todo. Existen las perspectivas aún más interesantes.